
Ya no estamos en Coronel, se vino el tiempo del entrenamiento necesario.
El Señor me ha dicho..."darás a luz mis sueños", no sueños de hombres, no sueños viciados, sino los originales, los que verdaderamente vienen de su reino.
Y con mis manos cubría mi vientre, reposo para afirmar y seguir.
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